El Coaching Documental como necesidad de evolucionar en ciertas labores

Coaching Documental

Definir el coaching documental es un trabajo que requiere un poco de flexibilidad mental en cuanto se trata de definir un coaching que es aplicado para actualizar trabajos que, en ciertos casos, van siendo olvidados o poco considerados como el trabajo de un bibliotecario, un responsable de archivo o un facilitador de información o documentación.

Podría decirse que el coaching documental apunta a mejorar las capacidades de un “media specialist”, nombre que suele dársele a aquellos que realizan tareas en el área de la gestión documental.

¿Pero de qué forma el coaching documental va a lograr que un media specialist pueda destacar en su trabajo?

Antes que nada vale aclarar que los bibliotecarios, proveedores de informaciones, media specialist y demás, suelen tener una vocación alta por su profesión que incluye como tarea fundamental la de asesorar a maestros, empresarios, personal institucional y de empresas a conseguir la información necesaria o a guiarlos a través de los medios potencialmente beneficiosos (siempre hablando a nivel de documentación) para alcanzar los resultados que las mencionadas figuras quieren alcanzar. El media specialist es un “guardián de la cultura” en cuanto tiene el conocimiento y las llaves para que las demás personas puedan acceder a aquella documentación necesaria que puede mejorar sus tareas laborales (y porque no, personales también) diarias.

Es importante que un Coach Documental sepa escuchar, que sepa manejar emociones, que pueda ser claro, que sepa crear confianza, que sepa dar una estructura a las cosas puntuales que se trabajarán, que sepa también él ser consciente del uso de la información y de ayudar a visualizar los objetivos.

El Coaching Documental como herramienta del bibliotecario

Si bien la definición de coaching puede variar levemente según quien la interprete, es válido resumir de manera sencilla al coaching como una manera dinámica e interactiva de ayudar a una persona o entidad para que esta pueda desarrollar sus habilidades (muchas veces ya inherentes a la persona o entidad) y que a través de ellas pueda lograr metas y mejoramientos tanto a nivel personal, grupal, institucional o empresarial según el grado en el que se esté aplicando la herramienta del coaching.

Coaching Documental como herramienta para el bibliotecarioAhora bien, en un coach documental la capacidad de escucha activa y de observación suelen destacar en cuanto, como visto antes, se trata generalmente de personas que están en esa área por una cuestión vocacional. Es importante subrayar esto ya que generalmente, cuando se trata del coaching empresarial o del coaching deportivo (para nombrar tal vez los dos tipos de coaching más conocidos) se trabaja a nivel metas con personas que pueden o no (la mayor parte de las veces a nivel laboral se trata de un “no”) tener vocación para con su trabajo. En el coaching documental, coaching bibliotecario o coaching de “media specialist”, se trabaja en una enorme mayoría con gente que posee vocación por su trabajo. Es por ello que ciertas aptitudes suelen ser destacarse, hecho que hace sí que, como hemos hecho referencia anteriormente, se trate más de un trabajo de “actualización” de las capacidades y caminos para alcanzar el éxito que de un trabajo de coaching “puro”.

El “media specialist” en ámbito tanto institucional como empresarial es un punto de referencia para los demás en cuanto “guardián del conocimiento” al que esos “demás” desean o necesitan acceder para poder desarrollar sus tareas.

Claro ejemplo de esto es un bibliotecario que sabe escuchar, comprender y aconsejar a un maestro cuando se trata de preparar las clases para un semestre en cuanto sabrá recomendar libros, estrategias de estudio y demás a los maestros facilitando la tarea de estos para cuando se encuentre frente a sus alumnos.

El trabajo de un bibliotecario, aplicando el coaching documental, va a hacer sí que pueda proporcionar mejores herramientas para mejorar la calidad de la información que maneja y que transmite y también va a permitir que pueda innovar, de acuerdo a los métodos y tiempos a disposición, en la manera en que transmite dicha información.

Las aptitudes necesarias en un profesional de la información documental

El “media specialist” posee sin duda esa originalidad necesaria que lo transforma en un conocedor y guardián de cultura e información, se trata sin duda de una vocación original y que no es de cualquiera. Suele tratarse de una persona que sabe de la flexibilidad, de la adaptación, de la fluidez y de la sensibilidad tanto de la información que maneja como de la manera en que transmite esa información. El profesional de la información documental es capaz de elaborar y redefinir los paradigmas de la transmisión de informaciones para que estas se adapten a nuestros tiempos y a las necesidades de la institución, empresa o persona que acude a ellos. Se trata de una persona con buenas dotes de análisis, de síntesis, de organización para con la información que maneja y es al mismo tiempo abierto para con las personas que se acercan a solicitar su ayuda, sabe comunicar, sabe anticiparse y es astuto a la hora de brindar de la mejor manera su trabajo.

Coaching DocumentalAdemás de todas estas aptitudes que son necesarias para que un profesional de la información documental sea eficiente, hay una más que está estrechamente vinculada con lo que hablamos antes de la vocación: la motivación. Un especialista de la información, al tener vocación suele tener un alto grado de compromiso con su labor y por lo tanto se encuentra siempre motivado para desarrollar su trabajo.

Es por ello importante que el coach documental sepa trabajar sobre todas las áreas mencionadas, es importante que sepa escuchar, que sepa manejar emociones, que pueda ser claro, que sepa crear confianza, que sepa dar una estructura a las cosas puntuales que se trabajarán, que sepa también él ser consciente del uso de la información y de ayudar a visualizar los objetivos (entre tantas cosas). Un coach documental debe fortalecer las áreas en las que un profesional de la información puede mejorarse aún más pero debe hacerlo desde una posición emocional e intelectual de paridad ya que la dinámica de un “guardián de la información” (como materia prima humana) es diferente a la de cualquier otro tipo de persona que puede ser mentoreada. Es por ello que los mejores coaches documental suelen ser bibliotecarios o personas que han estado estrechamente vinculadas con el manejo de la información.

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